– Comisión Política Ampliada del Frente Amplio
La gente que quiere un cambio nunca tiene la culpa de que los políticos les traicionen. Esa indignación justa de esas personas traicionadas tiene las puertas abiertas en el Frente Amplio.
Reconocemos que en los últimos procesos electorales miles de costarricenses han intentado romper el ciclo de gobiernos tradicionales, buscando transformaciones profundas: un verdadero combate a la corrupción, el fin de políticas empobrecedoras, el rescate de la producción nacional y la defensa de la Caja y de la educación pública.
Esas miles de personas votaron con esperanza, confiando en promesas de cambio. Y una y otra vez han sido defraudadas. Hoy ocurre de nuevo: quienes dieron su apoyo a Rodrigo Chaves lo hicieron esperando un rumbo distinto.
Chaves y Cisneros prometieron bajar el costo de la canasta básica, combatir frontalmente la corrupción y gobernar para el pueblo y no para las élites. Pero la realidad fue otra: la llamada “Ruta del Arroz” solo benefició a un puñado de importadores ricos, la corrupción se volvió rutina en su gobierno y con descaro intentaron justificarla, y finalmente terminaron promoviendo la agenda de las élites: jornadas de 12 horas, privatización del mercado eléctrico y proyectos hechos a la medida de unos pocos poderosos.
El “chavismo” se reveló como un proyecto de élites que operan en la sombra. La prueba más clara es que ni siquiera permitieron a su propia gente decidir candidaturas: todo lo definió una cúpula, en secreto y a espaldas del pueblo.
Miles de personas que apoyaron a Chaves hoy se sienten engañadas. Y no son culpables de nada: creyeron de buena fe en un cambio necesario.
Compañeras y compañeros frenteamplistas: a esas personas debemos hablarles. En nuestras comunidades, en nuestros trabajos, en cada espacio de comunicación partidaria. Porque compartimos su indignación con las viejas mañas de la política tradicional, y porque compartimos sus aspiraciones de un cambio verdadero.

El Frente Amplio mantiene sus puertas abiertas a quienes fueron traicionados, pero no renuncian a soñar con un país distinto. Y a ellas y ellos les decimos con claridad: los cambios no llegarán de la mano de quien solo los promete, sino de un Partido que ha demostrado con hechos que no se dobla ante las élites y que camina junto al pueblo.

En el Frente Amplio lo hemos probado una y otra vez: somos un partido sin dueños, donde las candidaturas las elige la militancia directamente, y que no teme enfrentarse al poder económico para defender los derechos de la gente.
Por eso, nuestro deber es acercarnos a esas miles de personas que buscan un cambio, tenderles la mano y mostrarles que existe un único proyecto político dispuesto a luchar a su lado: el Frente Amplio, el partido que en la Asamblea Legislativa y en las calles ha defendido con firmeza a las grandes mayorías y no a las élites que gobiernan desde las sombras.

Al mismo tiempo, debemos mantener nuestra firme resistencia ante la agenda de retrocesos que lleva adelante Chaves. A su autoritarismo, a su agenda neoliberal de privatización y retrocesos de los derechos laborales, le seguiremos haciendo frente sin medias tintas.
El Frente Amplio es la opción real para quienes se oponen al programa de retrocesos del chavismo y para quienes no quieren regresar a la política tradicional que tanto daño hizo. Somos la opción para frenar la continuidad del chavismo pero sin retroceder a la política de las mañas tradicionales.