Diputados de la Comisión Plena II se niegan a trabajar

La propuesta del Frente Amplio para sesionar pese a las avocaciones, fue rechazada por los Diputados de las fracciones del Movimiento Libertario, Unidad Social Cristiana, Acción Ciudadana y Liberación Nacional.

El Diputado del Frente Amplio José Ramírez, presentó en la sesión de hoy miércoles 23 de julio ante la Presidencia de la Comisión con Potestad Legislativa Plena II, una moción para que dicha Comisión sesionara y entrara a conocer , estudiar , analizar y debatir los Proyectos de ley asignados a dicha Comisión Legislativa y de ésta manera avanzar en el trabajo legislativo pese a que los mismo estén avocados por el partido Movimiento Libertario.

La moción se sometió a votación y solo obtuvo los votos a favor de los diputados del Frente Amplio Ligia Fallas, Carlos Hernández y José Ramírez, fue rechazada por los diputados del Movimiento Libertario, Unidad Social Cristiana, Acción Ciudadana y Liberación Nacional.

“Los diputados del Frente Amplio somos los únicos que hemos avalado que se siga trabajando, aún cuando los proyectos no hayan sido propuestos por nuestro partido consideramos que sí se puede avanzar en el trabajo, nosotros queremos trabajar, es lo que el pueblo espera y pese a las avocaciones el Reglamento lo permite “ , señalo el Diputado José Ramírez.

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Cómo funcionan las Comisiones Plenas

Las tres Plenas Legislativas son pequeños plenarios compuestos por 19 diputados que tienen la potestad de conocer y aprobar proyectos de ley que no reúnan condiciones especiales (por ejemplo, que no requieran mayoría calificada). En cada legislatura, el Plenario envía a las Plenas una serie de proyectos para que se vayan resolviendo y así, en teoría, agilizar la abigarrada agenda legislativa.

La “avocación” es un mecanismo que establece el reglamento legislativo por medio del cual un diputado o diputada cuestiona la asignación de un proyecto a la Plena.

Las avocaciones deben ser conocidas en Plenario para luego decidir si se aceptan (y el proyecto pasa al primer orden del día), o si se rechazan (y el proyecto vuelve a la plena).

“El problema es que el Plenario tiene un plazo de cuatro meses para ver las avocaciones, si no se vecen y cualquier diputado avoca de nuevo y corren otros cuatro meses en los que no pasa nada. De ahí que haya proyectos que llevan 10, 15, 20 años sin poderse discutir”, dijo el legislador frenteamplista .

La situación en la Plena I y en la Plena III es similar, aunque éstas aún tienen un pequeño margen para trabajar.