El Partido Frente Amplio manifiesta su firme rechazo a la decisión del Gobierno de Costa Rica de cerrar su embajada en la República de Cuba y solicitar el retiro del personal diplomático cubano, medida que implica una ruptura de las relaciones diplomáticas plenas entre ambos países.
Esta decisión se inscribe en un contexto internacional marcado por la persistencia del bloqueo económico, comercial y financiero contra Cuba, el cual ha sido ampliamente cuestionado por la comunidad internacional por sus efectos directos sobre las condiciones de vida del pueblo cubano. Cualquier valoración responsable sobre la situación en la isla debe considerar este factor estructural.
Costa Rica ha construido su política exterior sobre principios como el diálogo, la solución pacífica de controversias, el respeto al derecho internacional y la no injerencia. La ruptura de relaciones diplomáticas se aparta de esa tradición y limita los canales necesarios para el entendimiento entre los Estados.
Asimismo, consideramos que esta medida refleja un debilitamiento de la independencia de la política exterior costarricense, al alinearse con dinámicas geopolíticas que han contribuido históricamente al aislamiento de Cuba.
El Frente Amplio expresa su solidaridad con el pueblo cubano, que enfrenta condiciones adversas que deben ser atendidas desde el respeto a su soberanía y mediante mecanismos de cooperación internacional, no a través del aislamiento.
Reiteramos que los desafíos en materia de derechos humanos deben abordarse mediante el diálogo, la cooperación y el multilateralismo, y no mediante decisiones unilaterales que cierran espacios de interlocución.
Hacemos un llamado al Gobierno de Costa Rica a reconsiderar esta decisión y a retomar el camino de la diplomacia activa.
Costa Rica debe seguir siendo un puente de diálogo en la región.
